Entrenamiento de fuerza

En los gimnasios tradicionales, la mayoría de los ejercicios utilizan máquinas y movimientos aislados que no son prácticos.

El movimiento es algo completamente diferente. El movimiento es antiguo, fue lo primero. 

Afortunadamente, hay un cambio en los paradigmas del entrenamiento. El entrenamiento funcional abarca los movimientos de la vida real. Entrena el movimiento, no los músculos.

Un programa de entrenamiento de fuerza y acondicionamiento físico basado en movimientos funcionales enseña como moverse de forma correcta en cualquier situación de la vida diaria. Útil cuando estas descansando y cuando estas ejecutando una exigente actividad física.

Ademas también permite observar patrones de movimiento erróneos y posturas incorrectas que disminuyen el rendimiento deportivo y no permiten alcanzar el máximo potencial.

El objetivo de un buen programa de entrenamiento es desarrollar el control motriz y el rango de movimiento adecuado para poder hacer cualquier cosa en cualquier momento.

Para conseguirlo, hay que entender cómo moverse de manera correcta en cada situación y manejar las herramientas necesarias para mejorar la rigidez y el acortamiento de los tejidos que restringen el rango de movimiento. Cuando se entienden los principios que gobiernan los ejercicios de fuerza y acondicionamiento y pueden realizarse en un gimnasio, pueden aplicarse en la vida real y en cualquier deporte.

Por ejemplo, cuando entiendes como organizar tu columna y estabilizar tus caderas y hombros correctamente mientras realizas un peso muerto o una arrancada, tienes un modelo de cómo levantar algo del suelo.