Son los más abundantes en los alimentos y los que más necesita nuestro cuerpo. Están formados por grandes moléculas que deben ser fragmentadas para poder ser absorbidas por nuestro organismo.

Son los hidratos de carbono (HC) o carbohidratos, las proteínas (P) y las grasas (G).

Lo que determina si un alimento es un hidrato de carbono, proteína o grasa será el macronutriente que contenga en mayor cantidad sin tener en cuenta su contenido en agua. Por ejemplo, un hidrato de carbono serían las lentejas, que son una legumbre y están formadas por un 25% de proteína, un 1% de grasa, un 60% de hidrato de carbono y un 14% de agua. Un ejemplo de proteína sería el salmón y un ejemplo de grasa serían las almendras.

Hidratos de carbono

Los hidratos de carbono se encuentran principalmente en el reino vegetal, son los CEREALES, las LEGUMBRES, los TUBÉRCULOS, las HORTALIZAS y las FRUTAS.

Su principal función es energética, es decir, aportar al organismo la energía necesaria para realizar sus tareas diarias; desde algo tan básico como respirar, hasta realizar una actividad física como correr. Para ello, tras el proceso de digestión, todos llegan a la sangre en forma de glucosa.

Los hidratos de carbono se clasifican en azúcares simples y azúcares complejos en función del tamaño de sus moléculas. Las moléculas grandes necesitan ser descompuestas en otras más pequeñas durante el proceso de digestión para poder ser absorbidas por el organismo. Esta descomposición se produce por hidrólisis, una reacción química que se lleva a cabo mediante la acción del agua corporal.

Proteínas

Las proteínas se encuentran principalmente en el reino animal, son la CARNE, el PESCADO y los HUEVOS, y tienen función estructural ya que son las encargadas de construir los diferentes tejidos corporales y colaborar en la elaboración de enzimas y anticuerpos.

Todas las proteínas están formadas por unas unidades llamadas aminoácidos. Para su absorción, el cuerpo descompone las proteínas de los alimentos que ingerimos en los diferentes aminoácidos que las forman y los combina de nuevo formando nuevas proteínas en función de su necesidad.

El consumo diario mínimo recomendado para mantener las estructuras corporales es de 1g por kg de peso siendo al menos el 40% de origen animal. Este porcentaje deberá ser más alto en niños, adolescentes, embarazadas y sobre todo en deportistas donde podrá llegar hasta de 2g por kg corporal total en personas con mucha masa muscular.

Grasas

Las grasas hacen referencia a diferentes tipos de lípidos que se distinguen de otros por su estructura química y sus propiedades físicas. Se dividen en saturadas e insaturadas. Su estructura química varía y sus propiedades y funciones también dependiendo de los ácidos que contengan.

Como resultado del proceso de digestión, el cuerpo descompone las grasas en triglicéridos, fosfolípidos y colesterol que pasan a la sangre y llegan hasta el hígado.

Una vez aquí, los diferentes tipos de grasa pueden seguir tres caminos diferentes, utilizarse para formar energía, formar estructuras como hormonas, membranas, sales biliares… o almacenarse en el tejido adiposo. El resultado del metabolismo de la grasa es el mismo que el de los hidratos de carbono, CO2 y H2O.

La grasa que consumimos proviene de dos fuentes:

  • Grasa visible que se utiliza para cocinar o condimentar como el aceite de oliva o aquella que se encuentra alrededor de la carne.
  • Grasa invisible que contienen de forma natural los alimentos (carnes, frutos secos, productos lácteos) o que se añade durante su procesado (alimentos preparados o bollería).

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